Las mujeres casadas no somos tontas y cuando nuestros maridos traman algo se les nota a la legua porque son incapaces de disimular. Tenía sospechas de que mi marido ocultaba un instinto sexual extraño porque siempre me estaba preguntando por mi lencería, por cómo me maquillaba y qué trucos empleábamos las chicas para estar siempre guapas, pues bien, todo cobró sentido cuando encontré el vídeo que veréis a continuación... No sé si enfadarme, llorar o reír porque ver a tu macho de ésta guisa es un golpe muy duro, solo espero que tome la decisión que tome respecto a mi sea feliz y si verdaderamente quiere ser una mujer también lo respetaré, ahora, como lo siguiente que me pida sea una compresa lo mando a tomar por culo directamente, lo malo es que le guste también :(.